El libro llegó a mis manos de la mejor de las maneras: otro amante de la ficción me lo recomendó con entusiasmo “escribe para personas como tú” me dijo y yo lo abordé con respeto y ganas de recibir ese mensaje a mí dirigido. Cuando un libro llega del brazo de un amigo, la entrega en su lectura debe ser total y sin reservas.
Para situarlo en el tiempo, baste decir que es contemporáneo del Ulysses de Joyce, La Tierra Perdida de T.S. Eliot y Las Elegías de Duino de Rilke, y que coincidió con la época en la que la autora, conocedora ya de su enfermedad, se desplazó a Francia en busca de una cura milagrosa, que le permitiese vivir más para escribir mejor, si hacemos caso a lo que dijo ella misma en su Diario: “Es infernal amar la vida tal como yo la amo. Me parece que la amo cada vez más, en vez de amarla menos… Espero poder resistir lo bastante para hacer una obra importante. Estoy harta de esas gentes que mueren cuando prometían tanto” (Mansfield, K. Diario. Ediciones B, S.A. ISBN 978-84-7735-099-6; 2008). Desgraciadamente, una hemorragia pulmonar, provocada por le tuberculosis que padecía, acabó con su vida cuando sólo contaba 34 años y hacía un año que había publicado “La Fiesta en el Jardín”.
Me gustan los cuentos, cada vez más valoro la capacidad de destilar el relato hasta el punto de que el escritor me ofrezca solo el néctar, aquello que puedo entretenerme en saborear lentamente, la esencia insinuante de lo que mi “yo lector” acabará de construir. Katherine Mansfield en este libro describe la vida, toda, todo, en pequeños detalles cotidianos que encierran el secreto de la alegría, el miedo, la pasión, la nostalgia, la intensidad… pero es el lector el que puede o no descubrir los enigmas que cada relato encierra, somos nosotros los que debemos asociar lo allí escrito a lo ya vivido o a lo solo imaginado y de esa forma, completarlo.
La escritora nos lleva en sus relatos cortos de la mano, nos guía hasta las puertas de la lucidez, pero solo nosotros, podemos abrirlas. No estoy refiriéndome a la existencia de finales abiertos, en las historias de Katherine Mansfield solo un fin es posible, pero no está explícito y, si creemos que nos dañará, podemos contentarnos con acabar la lectura de ese cuento concreto y no ir más allá, cerrar el libro ahí, pensar en otra cosa y decir que hemos leído un buen relato. Pero si nos dejamos llevar por lo que ella sugiere, si al llegar al punto y final de uno de sus cuentos, cerramos los ojos e imaginamos la siguiente escena, entonces lo que haremos no es sólo leer un buen relato sino aprender a observar la vida desde un delicado ángulo y conocer la maravilla secreta que encerraba la historia y que nos ayudará a entender nuestra propia existencia.
Este libro me ha descubierto a una escritora extremadamente sensible que parece escribir para sí misma, como si ningún extraño fuera a leer sus textos; solo así entiendo que aborde temas tan íntimos como el temor de la pérdida inevitable o la aceptación de la propia incapacidad para amar de una madre joven… es un libro demoledor y de una simplicidad que nos recuerda al arte en su forma más completa. Con una redacción exquisita y una delicadeza exacerbada, Katherine Mansfield nos pone tranquilamente ante gente de verdad, personas y no personajes, nosotros y no cualquier otro.
Espero que la lectura de este libro os produzca tanto placer como me ha producido a mí, al aproximarme a una escritora de cuyos relatos breves se ha llegado a decir que son prácticamente perfectos.
¡Feliz lectura!
Yo ya he leído el primer cuento, y me ha encantado. Seguro que es otra buena recomendaión de Francesca:-)
Yo ya lo tengo, catalogado y forrado, que es como más me gustan los libros, todo preparado!!
Yo lo tengo ya en pdf….Creo que voy a echar de menos el papel
Francisca, Karmele, Idoia, deseo de verdad que os guste esta lectura, os puedo asegurar que, como mínimo, es un buen punto de partida para reflexiones vitales importantes. Me encantará conversar con vosotras y con el resto de socios de La Literaria sobre los temas que con una delicadeza increíble, trata esta mujer.
¡¡¡¡Gracias por estar ya listas para el debate!!!!
Yo también lista!!!, no lo he comprado lo he pedido utilizando nuestro eficaz préstamo interbibliotecario (jejeje), aunque creo que será una próxima adquisición, porque lo he empezado y… Hablamos!!
Hablamos Naiara… que sospecho que te está gustando. Para mí la Mansfield es de lo mejorcito que puede uno leer. Nos leemos en La Literaria